Punta de lanza
Dios no siempre ocupa al más bueno, sino al más dispuesto. Él respalda la pasión genuina y le agrega talentos. Por eso a menudo gente sencilla es punta de lanza para cosas grandes que lo glorifican a Él.

Dios no siempre ocupa al más bueno, sino al más dispuesto. Él respalda la pasión genuina y le agrega talentos. Por eso a menudo gente sencilla es punta de lanza para cosas grandes que lo glorifican a Él.

