Comparte tu conocimiento
Una defensa de la preservación del conocimiento por medio de apertura, colaboración y acción global; compartir ideas fortalece la sabiduría colectiva.
Etiquetas: Negocios, Colaboración, Conocimiento, Sabiduría
El poder de la sabiduría colectiva
Martin Luther King Jr. dijo una vez: “Cada persona debe decidir si caminará en la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo”. Esa decisión se vuelve especialmente real cuando hablamos de conocimiento.
En cualquier organización grande, la inteligencia colectiva es mayor que la capacidad de una sola persona. Ignorar la experiencia y las soluciones que nuestros compañeros ya encontraron es desperdiciar una oportunidad real. Aristóteles observó que las ideas tienden a repetirse a lo largo de la historia, un recordatorio de que el conocimiento se vuelve más valioso cuando se recuerda, se comparte y se refina.
Los cuatro pilares para preservar conocimiento
En su libro revolucionario Wikinomics: How Mass Collaboration Changes Everything, Don Tapscott y Anthony Williams identifican cuatro condiciones esenciales para preservar bien el conocimiento dentro de una organización:
Apertura: Una organización necesita un ambiente donde las ideas puedan moverse con libertad. Las personas tienen que sentirse seguras al compartir lo que saben, sin temer que su generosidad les cueste propiedad o reconocimiento. Las palabras del padre James Keller encajan muy bien aquí: “Una vela no pierde nada al encender otra vela”.
Colaboración entre pares: Las jerarquías tradicionales tienden a frenar el movimiento de la información. Una estructura colaborativa permite que personas de distintos niveles, lugares y áreas de experiencia hablen directamente entre sí. Michel Eyquem de Montaigne lo dijo muy bien: “Es bueno frotar y pulir nuestro cerebro contra el de otros”.
Compartir: Las ideas se fortalecen cuando circulan. He visto ideas originales volverse más precisas en el momento en que colegas aportan retroalimentación, preguntas y sugerencias. La analogía de Louis L’Amour lo explica bien: “El conocimiento es como el dinero: para tener valor debe circular, y al circular puede aumentar en cantidad y, ojalá, en valor”.
Actuar globalmente: Ya tenemos las herramientas para colaborar a escala global, pero las herramientas por sí solas no preservan conocimiento. Las personas sí. El verdadero valor aparece cuando la gente crea conexiones entre equipos, lugares y disciplinas.
Tu papel al compartir conocimiento
En esta era de interconexión e inteligencia colectiva, pregúntate qué estás haciendo para crear, preservar y transmitir el conocimiento valioso que llevas dentro. ¿Estás sumando a la luz del altruismo creativo, o caminando en las sombras del egoísmo?
La decisión es tuya, y el impacto es profundo.