David Azofeifa
Hoy pasé caminando

Hoy pasé caminando

Una reflexión sobre las historias escondidas detrás de las casas y las personas; lo que se ve normal por fuera puede estar cargando un vacío profundo por dentro.

Etiquetas: Cruz, Vacío, Dios, Corazón, Jesús

Hoy pasé caminando junto a una casa.

Se veía igual que siempre, pero por dentro algo parecía diferente. Tal vez la noche anterior una ambulancia intentó llevarle el último sorbo de aire al anciano que vivía allí solitario. O quizá hasta ayer estuvieron allí dos personas que antes se amaban y ya no quisieron luchar más por salvar su relación. O puede que antier una mamá sacara de la alacena la última lata de atún para sus hijos, sin tener idea de cómo reponerla antes de que les volviera el hambre.

¿De cuál de todas las casas por las que hoy pasé estoy hablando?

No tengo forma de saberlo. Casi todas se veían normales. Casi todas tenían las ventanas cerradas, tan cerradas como los corazones de las personas que también me topé. De ellas tampoco conozco la historia, ni sus secretos de ayer y de antier.

Quizá están tan desoladas como aquellas casas: viéndose normales por fuera, pero con un profundo vacío por dentro. Un vacío con forma de cruz, menesteroso de pan y de agua que solo pueden venir de Él.

¡Este mundo te necesita tanto, Jesús!