De vergüenza a combustible
Un error vergonzoso en inglés una vez me aplastó, pero terminó siendo el empujón que necesitaba para crecer en lugar de rendirme.
Etiquetas: Crítica, Crecimiento, Aprendizaje, Dolor, Vergüenza
Hace un tiempo escribí sobre cómo una crítica dura me cambió la vida para bien. Hoy me volvió a la memoria otro momento, uno en el que alguien se burló de mí por decir algo mal.
Tenía como quince años, y mi exposición al inglés había sido mínima y completamente autodidacta. Estábamos en un campamento de playa con gente de Costa Rica y un grupo de misioneros de Estados Unidos. Una de las señoras misioneras me dijo algo, y yo respondí: “I too”.
Uno de mis “amigos” soltó la carcajada de inmediato frente a todos y me corrigió: “It’s ME TOO!” Todo el grupo quedó en silencio, y yo solo quería desaparecer. Me fui avergonzado y humillado.
En aquel entonces apenas sabía inglés conversacional, porque casi todo lo había aprendido leyendo. Pero ese momento horrible dejó algo dolorosamente claro: necesitaba aprender más, y más rápido. Una vez más, alguien me había golpeado con una verdad dolorosa, y dependía de mí, y solo de mí, decidir qué hacer con ella. Podía crecer, o podía quedarme atrapado en la vergüenza de no poder hablar bien otro idioma.
Tomó tiempo, pero escogí crecer. Y aquí estoy, todavía aprendiendo, todavía luchando con vocabulario y acento, pero decidido a convertir ese recuerdo incómodo en combustible.
¿Alguna vez te has sentido así? Si alguien te ha criticado, se ha burlado de ti o ha tratado de derribarte, no dejes que eso te congele. No te vistas con la vergüenza como si te perteneciera. Úsala. Deja que te empuje hacia donde estás llamado a ir.
Muchas veces nos rendimos simplemente porque nos sentimos solos, y por eso escribí esto: para que sepas que otros han enfrentado luchas parecidas a las tuyas, y que sí, es absolutamente posible salir al otro lado.