David Azofeifa
De vergüenza a combustible

De vergüenza a combustible

Un error vergonzoso en inglés una vez me aplastó, pero terminó siendo el empujón que necesitaba para crecer en lugar de rendirme.

Etiquetas: Crítica, Crecimiento, Aprendizaje, Dolor, Vergüenza

Hace algún tiempo escribí sobre cómo una crítica muy dura cambió mi vida para bien. Hoy me acordé de otra ocasión en la que una persona se burló de mí por algo que dije mal.

Yo tenía como quince años, y mi exposición al inglés había sido mínima y autodidacta. Estábamos en un campamento en la playa con gente de Costa Rica y un grupo de misioneros de Estados Unidos. Una de las señoras misioneras me dijo algo, y yo le contesté: “I too”.

Uno de mis “amigos” inmediatamente soltó una carcajada delante de todos y me corrigió: “¡Se dice ME TOO!”. Todo el mundo se quedó en silencio, y yo no supe dónde meterme. Me alejé avergonzado.

En aquel entonces casi no sabía formas conversacionales porque la mayor parte de mi inglés lo había aprendido leyendo. Pero ese momento tan feo me dejó claro que necesitaba aprender más y más rápido. Una vez más, alguien me decía en la cara algo doloroso, y dependía de mí, y solamente de mí, hacer algo al respecto para mejorar o quedarme ahí con el complejo de no saber hablar bien otro idioma.

Me tomó algo de tiempo, pero escogí lo primero. Aquí estoy todavía aprendiendo y luchando con mis limitaciones de vocabulario y acento, pero decidido a transformar aquel momento vergonzoso en motivación para crecer.

¿Te has sentido así? Si te han criticado, se han burlado de ti o te han ofendido, no te paralices. No abraces la vergüenza y el dolor como si fueran tuyos. Úsalos para impulsarte hacia donde necesitas ir.

Muchas veces nos rendimos porque nos sentimos solos. Por eso escribí este post: para que sepas que otros también hemos tenido desafíos como los tuyos, y que sí se puede salir adelante.